Vengo a contaros y a compartir con vosotros una experiencia personal por la que puedo decir que yo sí creo en la magia.
Hace muchos años y por un tema personal, profesional, etc. Confluyeron muchas circunstancias y al final me quedé engullida en casa, sin trabajo, sin amistades, sin pareja, sin dinero. Se me juntó todo y estaba en un momento bastante crítico de mi vida que duró muchísimo, más de lo que me hubiera gustado.
Por otro lado, quiero contaros también que yo he venido a lidiar, porque lo tengo karmático, el sendero mental. Esto lo veo en una herramienta de autoconocimiento cabalístico. Cuando se juntan una mala época de tu vida con un plano mental karmático es como una bomba real.
El caso es que también tengo un don. Y es que en otras vidas he trabajado magias y algo intuitivo que me ha llevado desde siempre, sin saber por qué y sin haberlo practicado, a creer en las velas, en los rituales, en hierbas, etc. Ahí estaba esa información. Cuando llegó aquel momento tan malo que viví, día tras día, yo estaba mal, cualquier evento se me hacía un mundo, tanto si era bueno como malo, no podía con ello. Hasta que un día investigando por Internet, una cosa me lleva a otra y me encuentro con los rituales: para buscar trabajo, abrir caminos, etc.
Hice un abre caminos, con velas de miel, un cigarro… Pedí que se me abriesen los caminos y en un par de meses vivía en otro país y tenía trabajo.
Entonces, ¡Claro que creo en la magia! ¿Cómo no voy a creer en ella? Es la fe que le pones, la ilusión, las ganas, el sentimiento. Si no te resuena, te va a costar más que funcione.
En mi caso siempre confié. Me gustaba, me llamaba la atención. Así que dije “voy a probar, nada me lo impide” No tenía dudas. Lo hice como un juego, con ilusión “¿a ver qué pasa?” Y me funcionó. Imaginaros dos meses después, cuando pensé que el ritual funcionó. Me sentí tan ilusionada y feliz… Mi vida cambió, mi estado de ánimo cambió…
No me duró toda la vida el hechizo, porque esto es como hacer dieta, uno tiene que mantener las cosas, y si no, pues vuelta a empezar.
Quería compartir esta experiencia porque sé que algunos de vosotros tenéis reticencias. La magia si existe, pero tienes que confiar, tienes que tener fe, hacerlo con muchas ganas, con mucha ilusión y siempre hacerlo con muy buena intención.
Yo pedí algo para mí que no era malo. Pedir trabajo no es nada malo, salir de casa y tener una vida mejor no es nada malo. No pedí que le pasase nada malo a ninguna persona. No pedí que otra persona se quedase sin trabajo. No le pedí la ruina a nadie, ni que mi ex sufriese, ni que mis amigas… No, no pedí nada de eso. Simplemente quería mejorar mi vida, dejar atrás la pena con la que vivía entonces. Me escucharon, me atendieron… La magia es algo simbólico, sobre todo, así que quería compartirlo.
Espero que os sirva a vosotros también. Practicad la magia en vuestra vida y hasta pronto.
Viri Viri (Tarotista, Maga y Terapeuta).