
Löwenmensch
Quizás no podamos demostrar científicamente que la magia exista, sin embargo, tampoco podemos negar su existencia.
La idea de la magia ha existido desde tiempos prehistóricos. Las primeras manifestaciones de lo que podríamos considerar magia se encuentran en las pinturas rupestres y en algunas de las esculturas encontradas como la figura de Löwenmensch, también llamada el Hombre-león de Hohlenstein-Stade con una antigüedad de unos 40.000 años. Con la que por «causalidad» me encuentro identificado.
Tampoco podemos olvidar los rituales y ofrendas que nuestros antepasados realizaban para asegurar buenas cosechas; también se combinaba la medicina con prácticas espirituales, como el uso de amuletos, encantamientos y rituales para curar enfermedades, etc.
Por otro lado, cada uno se topa con la magia de una manera diferente. En mi caso no fue de pequeño, ni nunca había tenido percepciones extrasensoriales, sin embargo, mi transformación se produjo en mi primer viaje a Egipto a los 43 años, estar en la «cámara del rey» o en la «cámara del caos» de la gran pirámide de Keops fue una sensación que me cambió la vida, desde entonces creo en la magia y vivo la magia cada día.
Soy magia.